¿Cómo saber si necesitamos terapia de pareja?

La mayoría de la gente quiere estar en una relación de por vida, pero las estadísticas nos muestran que la probabilidad de lograrlo es muy baja. Cuando pasa la fase de enamoramiento, muchas parejas comienzan a tener problemas para convivir y pelearse por todo y por nada. La crítica, la indiferencia, la actitud defensiva y el desprecio se vuelven frecuentes. Si no hay un esfuerzo mutuo para mejorar la calidad de vida, esta dificultad para lidiar con los problemas puede llevar a una ruptura o que dos personas permanezcan juntas, pero infelices.

Cuando se llega a esta situación lo normal es que las parejas intentas resolverlo por ellas mismas las dificultades, muchas veces lo consiguen, pero otra no, porque no tiene los recursos necesarios para lograrlo ¿Qué es lo que aconsejo en estas situaciones? ¿buscar un buen psicólogo e iniciar una terapia? cuando uno está enfermo recurre al médico en busca de solución y además tenemos confianza en lo que el medico nos dice ¿porqué no hacemos lo mismo con los problemas psicológicos?

Cada vez que alguien menciona ir a terapia parece ser que se les imputa un delito del cual inmediatamente tratan de justificar que no lo requieren que no es su caso que no lo necesitan, o cómo una persona ajena al matrimonio puede solucionar sus diferencias.

Desafortunadamente, todavía hoy en día se tiene ciertos prejuicios o ideas equivocadas sobre la terapia de pareja y muchos matrimonios se privan de una oportunidad de mejorar sus vidas su matrimonio y ser un poco más felices.

Algunas parejas cuando siente que han tocado fondo o sus problemas les están rebasando abren su mente a la posibilidad de ir a terapia como la última opción a su alcance.

Si estuviéramos un poco más abiertos a conocer y aprovechar los beneficios de la terapia muchas de nuestras dificultades se evitarían, se resolverían o no harías tanto daño a tantas personas.

Sucede que a veces la pareja tiene dificultades o situaciones en donde se pierde la armonía o hay más discusiones más aclaradas que hace que la pareja no se sienta bien.

Para algunos el problema puede ser cosa sencilla mientras que para otros puede ser motivo de divorcio.

Partimos de la base que el matrimonio es algo activo que esta con continua evolución por lo que el mismo pasa por diversas etapas. Los primeros tiempos de matrimonio. La llegada de los hijos. Su desarrollo, su salida del hogar, la llegada de los nietos. La vejez de los padres, etc. Y entre todo esto hay fallecimientos, pérdidas de empleo, infidelidad, hijos con problemas enfermedades, accidentes y situación que ponen difícil la relación

En cualquiera de esta situación ir a terapia puede ser la diferencia entre buscar solución a nuestro problema o el hecho de aceptar y sobrellevar la problemática de una manera poco sana emocionalmente.

La convivencia plantea problemas ya que la misma es muy difícil; por eso es algo natural que haya desavenencias que en muchos casos los propios interesados son incapaces de resolverlos. Pues en las algunas ocasiones no disponen de recursos necesarios para resolver la situación

Los problemas más frecuentes que tratamos los psicólogos son.

Las parejas jóvenes hablan del futuro como algo muy, muy lejano sin darse cuenta que en el presente se van tomando las acciones que nos llevaran a ese futuro. Y a veces al darse cuenta de que no pueden sentir tantas ansiedades, pueden llegar pensar que es demasiado y que no podrán con el desafío que hace tiempo hicieron y deciden separase.

En las sesiones de terapia el terapeuta puede ayudarles a que juntos resuelvan sus dudas, planeen con serenidad cuan va a ser su futuro, midiendo las consecuencias y haciendo frente a sus dificultades superaran sus temores.

Problema de comunicación. Algo tan común, pero tan importante como la comunicación suele ser una de las razones más frecuentes por las que las parejas suelen ir a terapia.

A veces la relación se ve afectada por una carencia de comunicación clara, honesta y sincera o sin agresividad.

En las sesiones de terapia se clarifican los recursos que tiene cada miembro de la pareja y se pueden abordar algunas técnicas de comunicación que pueden ayudarles a dialogar de manera mucho más efectiva.

Otra razón por las que parejas asisten a tiene que ver con carencia de armonía en las relaciones sexuales o en las muestras de afectividad que por cierto muchas veces va más allá de la intimidad en sí.

Cosas sencillas como las caricias, el tiempo a solas, mirarse, o los abrazos y besos pueden simplemente no existir y que a veces a esconden un problema más fondo que es conveniente aclarar.

Ir a terapia de pareja no es indispensable que váyan los dos; uno solo puede iniciar el proceso y es posible que desencadene en su pareja, al ver los resultados,  una mejoría de la relación

Mi recomendación es que no tengan miedo de ir a terapia, la salud emocional es una necesidad básica para el ser humano, Recibir la ayuda o el apoyo en los momentos que lo requiere pueden hacer una gran diferencia y evitarte mucho sufrimiento inútil.

El terapeuta ente otras cosas puede ayudar a la pareja a desenmarañar esas situaciones y buscar las soluciones sustentables a largo plazo donde pueden ambas partas sentirse amado aceptado y necesitado

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