HAY VIDA DESPUÉS DE UNA SEPARACIÓN.

Terminar una relación de pareja, en general, no es tarea fácil ni para quien lo provoca, ni para quien se lo encuentra.
Separarse de aquella persona con quien uno ha compartido algo de lo más íntimo, sea por poco o mucho tiempo, implica separarse de algo propio que se va con el otro.
La separación resulta muy difícil cuando la relación se ha basado en darlo o serlo todo para la pareja.
Cuando una persona acude a nuestro centro de orientación familiar en petición de ayuda, ¿qué podemos hacer?

Se trata de ayudar a la persona a reencontrarse consigo misma, sea a partir de la mejora de competencias o del aumento de la autoestima, aparentemente menguadas o deterioradas por la situación.

Tratamos de ayudar a estas personas a entender de qué se tienen que desenganchar para volver a la normalidad, cosa no es nada fácil.

Si hay algo doloroso en la vida de la persona es una ruptura amorosa. Cuando nos casamos ponemos todas nuestras esperanzas en que sea para toda la vida y con esa ilusión echamos a andar.

El divorcio rompe ese plan que nos habíamos trazado; y todo plan roto, es una desilusión.  Si además añadimos los sentimientos que van unidos a toda ruptura, es humano que estemos pasando una mala temporada.

Una ruptura sentimental puede ser una experiencia muy dura, pero hay formas de sobreponerse. Superar una ruptura sentimental no es algo que se consiga de un día a otro, es un proceso que requiere su tiempo, especialmente si la relación que hemos abandonado ha sido larga.

Es importante entender que, como dice Walter Riso: “No se trata de olvidar, sino de alcanzar un duelo afectivo bien llevado”; es decir, poder recordar sin dolor, sin amor y sin resentimiento. De esta manera, tomar la decisión profunda de soltar, de una vez por todas, los lastres afectivos que no te dejan avanzar, te mostrará de lo que tú eres capaz.

Según la ciencia, cuando pasamos por una ruptura sentimental atravesamos las mismas etapas que en un duelo tras el fallecimiento de un ser querido: negación, ira, negociación, depresión y aceptación. Pasar por todas estas fases puede ser menos duro si tenemos cierta orientación y apoyo que nos diga cómo hacerlo de la mejor manera.

El hecho de romper el contacto con nuestra expareja, no quiere decir que pasados unos meses podamos mantener una relación de amistad con él o ella si así lo deseamos. Además, es posible que, si tenemos hijos en común, sea necesario cierto contacto: Pues tenemos hijos en común tendremos que seguir manteniendo comunicación

Lo importante es que mientras estemos superando las fases del duelo tratemos de olvidar, de dar nuestros primeros pasos para aprender a vivir sin nuestra expareja. Para lograr este primer objetivo tenemos que empezar a vivir nuestra nueva vida.

Uno de los errores más habituales que pueden ralentizar nuestro proceso de recuperación es tratar de buscar culpables de la ruptura.

Un pensamiento en “HAY VIDA DESPUÉS DE UNA SEPARACIÓN.

  1. Soy una persona que me ha tocado vivir el 2019 y 2020 hechos muy traumáticos mi mamá murió de cáncer, la estuve. Cuidado pero le dieron el alta y murió por no recibir ayuda médica en pandemia.tambien uno de mis hermanos tuvo un episodio psicótico y con mala suerte de ocurrile en la puerta de un centro de salud.lo han condenado sin cárcel pero tiene una multa económica.el día después del juicio quiso suicidarse tomo pastillas.por miedo a la cárcel.el no agredió a nadie solo dio voces y no se dejó reducir…estoy haciendo cosas como puedo pero necesito descansar por el estrés y ansiedad que sobrellevarlo.todo sola

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