Estudio sobre la adicción de los adolescentes en Málaga

La Asociación Cívica para la prevención (ACP) encabeza este estudio durante 2017, el cual surge a raíz de las inquietudes de la Agrupación de Prevención de Adicciones del Ayuntamiento de Málaga, conformada por el conjunto de entidades sociales de la ciudad que abordan el campo de las adicciones desde diferentes enfoques y/o acciones, tanto a nivel preventivo como de tratamiento.


Descarga en pdf

Resumen de los resultados:
El número total de la muestra para la investigación ha sido de 1.050 escolares de entre 11 y 16 años.

C hicos Chicas Diferencia Edad media
Edad inicio Tabaco 12,91 13,20 0,29 13,04
Edad inicio Alcohol 12,83 13,23 0,4 13,03
Edad inicio Cachimba 12,81 12,98 0,17 12,88
Edad inicio Marihuana 13,29 14,14 0,85 13,65
Edad inicio Bebidas energéticas 11,18 11,91 0,73 11,51
  • – El 72,7% de los menores ha consumido algún tipo de sustancia frente al 27,3% que no lo ha hecho (3 de cada 4).
  • -A medida que se va avanzando de curso, se produce una mayor prevalencia del consumo.
  • – Las sustancias más consumidas han sido por orden de mayor a menor:
    • bebidas energéticas 61,1%
    • cachimba 49,6%
    • alcohol 41,6%
    • tabaco 18,5%
    • marihuana o hachís 8,6%
  • – Respecto a la edad de inicio los chicos comienzan antes que las chicas, aunque la diferencia es leve, excepto en el consumo de marihuana, donde la diferencia es mayor.
  • – El 20,3% de los chicos/as se ha emborrachado en alguna ocasión.
  • – En cuanto a los resultados acerca del uso de las nuevas tecnologías y sobre todo el de las redes sociales:
    •  El 95,2% de menores dispone o dedica tiempo a estas redes,
    • sólo el 4,7% ha indicado no tener ninguna red social, y
    • el 17,6% de los menores estudiados nos afirma que pasa más de 7 horas diarias en sus redes.
  • – El 11% ha realizado alguna vez apuestas en portales de internet, ya sean deportivas o de algún tipo de juego.

Conclusiones:

  1. – Como se ha visto a lo largo de la investigación, el consumo no deja de ser una realidad en la que están envueltas nuestros/as menores, y son muchos quienes utilizan algún tipo de sustancia, (un 72,7% de la muestra), sin que se
  2. – Posiblemente el dato más significativo que se ha obtenido es el alto consumo de bebidas energéticas entre los estudiantes (61,1%), donde un 11,3% indica que la consume a diario.
  3. – El estudio marca que un 41,4% de la población estudiantil ha probado al menos el alcohol una vez en su vida, situándose en un 20,3% (213 en valores absolutos), el porcentaje de menores que se han emborrachado en alguna ocasión.
  4. – Aparecen nuevos estilos de consumo del tabaco, como es la cachimba o pipa de agua, cuya prevalencia de consumo en nuestros/as estudiantes, está en niveles superiores en cuanto a consumo que el alcohol, un 49,6% sobre un 41,6% respectivamente.
  5. – El tabaco en su forma más típica, en cigarro, en una de las sustancias menos consumidas junto con la marihuana o el hachís. El 81,5% y el 91,6% respectivamente nunca lo habían utilizado.
  6. – Los menores malagueños marcan un inicio de consumo, aunque muy leve, anterior a la Encuesta sobre uso de drogas en Enseñanzas Secundarias de España (ESTUDES) 2014, publicado como Informe 2016, que se configura sobre los mismos tramos de edad y entorno.
  7. – Los jóvenes afirman que dentro de su barrio hay zonas deportivas, pero sin embargo, es uno de los aspectos que más echan en falta en su distrito.
  8. – El 17,6% de la muestra pasa más de 7 horas en las redes sociales, siendo una proporción desmedida de tiempo hacia cualquier tipo de actividad, que puede desembocar en una adicción.
  9. – Es muy preocupante que el 14,16% de la población estudiada haya realizado algún tipo de apuesta online, siendo el 3,16% el que ha realizado juegos de azar a través de internet.

Este estudio marca una radiografía estática en un momento determinado, los avances continuos en todos los ámbitos sociales y sobre todo los efectos que las nuevas tecnologías están teniendo sobre los más jóvenes, obligaría a mantener una temporalidad en este tipo de investigaciones, que vinieran a posibilitar comparar avances y/o retrocesos, así como disponer de la máxima información en cada momento desde donde poder redirigir las intervenciones preventivas que se puedan ir acometiendo.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *