Me he jubilado del COF

coloma  Durante los 24 años que he cooperado como voluntaria, ejerciendo de Orientadora familiar, han sido muy gratificantes para mí ,  ponía todo mi corazón en ayudar a las personas que se acercaban pidiendo consejo para mejorar la situación de su familia, del trato con los hijos , de las desavenencias entre familiares, de actitudes negativas, de pensamientos adversos, Yo escuchaba  con paciencia,  luego, algo más relajada la persona, intentábamos buscar solución a sus problemas 

Busqué siempre prepararme a través de libros de Psicología, de Relaciones Interpersonales, de consejos  de autores cualificados  sobre el tema de la familia. y, a la vez que yo pretendía ayudar, me ayudaba a mi misma , recogiendo  todos los consejos y aplicándolos a mi vida.

Y es que siempre, para mi, la familia ha sido lo más grande, el pilar de todo y la he defendido a capa y espada y en el COF ( fuí del primer grupo que en la Facultad de Teología de Granada nos preparamos para ayudar a las familias con dificultades) era el lugar adecuado para  hacerlo, volcar  las experiencias favorables, los consejos recibidos de mis padres, de los libros, de las personas  que me han dado ejemplo de bien hacer, de los que yo deducía que, para ser feliz, hay que procurar vivir los valores evangélicos: diálogo, dulzura, comprensión, escucha del otro y de los otros, hay que  ponerse en la piel del  de enfrente para comprender le mejor, hay que ser paciente, humilde, amorosa, amar  mucho y saber perdonar cuando nos hayamos ofendido.

Iba un poco asustada,  con miedo a equivocarme (seguro que me equivoqué más de una vez), por lo que,  antes de ir puntualmente a ofrecer mis dos horas semanales, pasaba por mi Parroquia, oía misa y le pedía al Señor me acompañara y  y pusiera en mi boca las palabras adecuadas.

 Me he encontrado muy a gusto en el COF y he admirado y admiro  a muchos  profesionales que, voluntariamente, donan su tiempo y a las cooperadoras/es, y a los informáticos/as  y…  a tanta  gente, que, juntos, formábamos la familia para ayudar a las familias.

 Ahora, por diversas circunstancias, he decidido retirarme, pero, me voy muy tranquila porque se que queda  un plantel de gente mucho más preparada que yo, jóvenes y mayores con ilusión, entrega, ganas de trabajar y defender la familia y queda nuestro Director Santiago Martínez, siempre activo, que es el alma de nuestro COF.

 Por cierto que en la última fiestecilla  a  la que asistí  para celebrar la Navidad,  Santiago me hizo avergonzar y a la vez emocionar, cuando  ante todos los presentes, incluido nuestro Obispo D. Jesús, me leyó la carta que os incluyo abajo. No me sentía merecedora de tanto halago, estos años he actuado como mejor he sabido, pero…  a veces  parecía haber dado frutos y otras veces me desanimaba porque no los veía , lo que si procuraba es que las personas se sintieran acogidas y escuchadas, pero lo hice porque me sentía bien, sin mérito alguno, no me esperaba esta carta.

 Gracias a todas y a todos los que formáis el COF,  seguid adelante, luchad  por la familia y seguid el consejo del Papa Francisco que dice que «para que una familia sea feliz hacen falta tres cosas: Pedir por favor, dar las gracias y pedir perdón cuando sea necesario«

 Coloma 

 

Carta del Director

Carta del Director

3 pensamientos en “Me he jubilado del COF

  1. Comentarios de sus hijos
    ¡¡Qué orgullo y alegría da tener una suegra como tú!!
    Que sepas que desde los 15 años, cuando empecé a salir con Gabri y os conocí, tú y Paco (mi suegro) habéis influido mucho en mi vida.
    De vosotros he aprendido muchas cosas: a ver el lado bueno de todo el mundo, a no criticar, a tener mi casa abierta, a importarme más las personas que las cosas, a ser desprendida en lo mucho y en lo poco y a acoger a todo el mundo…
    Gracias por cambiar mi vida y por ayudarme a ser lo que ahora soy, porque vuestro ejemplo y cariño han influido muchísimo en lo que ahora soy.
    Y sobre todo gracias por haberme dado a vuestro hijo que es, por encima de todo, la alegría de mi vida.
    Besos, os quiero.

    Gracia

    Esa es mi mami y eso es lo que nos muestras día a día y has enseñado siempre… y no a reglazos, sino con tu ser y estar de vida.
    Y nosotros que lo sigamos disfrutando.
    Ay! lo que pierden en el COF!!

    Paloma

    Mamá, me sumo a todo lo que dicen mis hermanos…es un privilegio tener una madre como tú que nos ensañas con hechos cómo ser feliz en la vida… creo que, más o menos, todos lo hemos aprendido y por eso nuestras vidas se acercan mucho a la FELICIDAD…GRACIAS, GRACIAS Y GRACIAS.
    TE QUEREMOS

    Amor

  2. Comentarios de su hijo Francisco al escrito del director

    Estimado Santiago:
    la verdad que no sé si nos conocemos personalmente; quiero agradecerte antes del sobre de ayuda, las emotivas palabras que escribiste en la despedida de mi mamá como voluntaria del COF.
    Palabras que no sólo a mi sino que a todos mis hermanos nos llegaron al corazón y que en lo personal usaré más de una vez en futuros casamientos.
    Te aseguro que esas palabras valen mucho más que todos los euros del mundo.
    Dicho ésto también agradecerles la ayuda, inesperada por cierto.
    Vamos juntando de a poquito junto con otras donaciones, para hacer una Capilla en la zona más pobre de nuestra Parroquia, en una zona de chabolas.
    Así que gracias a vos y a todo el equipo del COF por ayudarnos en esta empresa.
    Que la Navidad renueve sus Esperanzas y bendiga con muchos frutos vuestros trabajos.
    Un abrazo fraterno

    Francisco
  3. Querida Coloma, me he llevado una sorpresa enorme al leer este correo. No estuve en la reunión de Navidad y no me había enterado de tu «jubilación» del COF. Me alegro por ti, porque si has tomado esa decisión ha sido porque crees que es lo mejor que ahora puedes hacer, y seguro que lo será. Pero me entristece pensar que quizás ahora tendremos (tendré) menos contacto contigo. Echaré de menos tu trato, tu mirada, tu voz, tan dulces y tu ánimo siempre alegre y dispuesto. Ojalá que tu «jubilación» sea sólo del trabajo, no del contacto con nosotros. Un cariñoso besote y que Dios te bendiga siempre.

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